Hacer lo que se siente correcto no siempre tiene lógica

Ellas son Sophia y Antoinette.
Ellas viven en Amsterdam y las conocí en un parque donde no tenía idea iría a parar.

Todo empezó esta mañana que metí en mi mochila mi cámara y mi laptop, por si acaso se me antojase escribir o tomar fotos, o ambas; y empecé a pedalear hacia el centro sin un plan claro. Lo único que sabía es que quería divertirme, romper la rutina, conectarme con mi creatividad de alguna forma, y digamos que lancé ese deseo al universo sin saber muy bien el cómo.

Pocos minutos después sentí un impulso, muy fuerte, por parar en una esquina y caminar. Fue cuando descubrí este pequeño parque/plaza que (aunque he pasado tantas veces por aquí) nunca vi. Qué loco pensar que estamos tan consumidos en nuestros pensamientos sobre cosas que pasaron u otras que pasarán; problemas y soluciones; tristezas y planes, que se nos olvida estar aquí. Me ha llegado profundo esto “¡¿cómo rayos nunca lo vi?!”

Ya dentro camino un poco, observo los árboles, hay varias personas con niños… Me siento quieta a relajarme. Se me olvidó que iba al centro.
Entonces llegan uno a uno, mis favoritos, los perros (¡yeih!) y sus amos. Antoniette se sienta a mi lado y Sophia socializa con otros perros.

Se me ocurrió que tal vez pueda sacarle una foto a los canes. Sophie es juguetona y ha sido fácil sacarle un par de fotos, y a Antoinette le encanta la idea.

Ellas posan para mi cámara, y mientras las fotografío he conectado con una verdad, gracias a esta casualidad (las casualidades no existen, más bien me dejé guiar por mi intuición), y esa verdad es que, amo retratar rostros, capturar momentos de personas, animales, y guardar esas memorias y compartirlo con otros.

He recordado que dejarse llevar por lo que se siente bien hacer, aunque no tenga mucho sentido parar en una esquina equis y caminar, puede traer como resultado darle un giro a tu vida, conectar con personas, dejar que la creatividad explore nuevas posibilidades y venga con nuevas ideas/proyectos/sueños, o mínimo salir de la rutina, y tal vez encontrarte con ese tú que se te pierde en las obligaciones diarias, y que siempre se siente maravilloso volver a encontrar.

Gracias Antoinette y Sophia,


Con cariño,
Mindi[:]

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