Galápagos: Cuestión de Decisión [Parte 2, Isabela]

(Imágen, Volcán Sierra Negra)

El color aguamarina se impone a primera vista, producto de la tonalidad que el Océano Pacífico toma en el perfil costanero de Isabela, la isla más grande de Galápagos. Los demás derivados del verde, desde el más claro al más oscuro, van cayendo en desorden desde las montañas que pinta el horizonte, y que se mezclan con la gama de marrones proveniente de la lava volcánica presente en todos lados. Aquí el hombre ha tocado menos, mucho menos que en Santa Cruz, de donde venimos. La naturaleza se respira más casta aún. Ella es salvaje. Es Real.

En contraste con el urbano pero tranquilo Puerto Ayora, Puerto Villamil — el principal de Isabela — es realmente rural. Los gallos cantan por las mañanas y los niños juegan libres por sus calles de tierra y piedras, y sus padres que no temen de los vehículos, no por descuido sino por la casi ausencia de tránsito vehicular.

Los lugareños están acostumbrados a ver turistas asomar de entre esas calles de polvo. Después de tan solo un día en el pueblo será imposible que no te invada la sensación de que has estado allí mucho más tiempo. Los moradores de las casas más cercanas al hostal te reconocerán probablemente, así como la señora de la tienda de abastos y la del restaurante del barrio; te serán familiares los rostros de turistas y locales, y los saludarás porque probablemente a ambos se les escapará un saludo con la mano y una sonrisa en el rostro. Es como si las islas tuvieran ese poder de sacar la versión más amigable de ti, la mejor, sin que te lo propongas.

Pero… ¿qué es lo que se hace en sí cuando se está en Isabela?, me han preguntado varias personas.

Dependerá del viajero. Con casi cinco mil kilómetros cuadrados de territorio puede ser abrumador tomar una decisión temiendo perderse de lo mejor.
Nosotros lo tenemos claro: no siempre podrás ver todo lo que quisieras, y menos en un lugar que ofrece tanto, y bajo esa premisa hemos hecho algo a lo que muy pocas veces me atreví antes: comprar un paquete turístico.
Tres días con todo incluido, desde tours y hospedaje, hasta alimentación. El itinerario, por ende, está asignado por default, y lo único que queda es dejar ir la idea de todo lo demás que no veremos. Todo por un precio mucho más conveniente que por separado.

Listos todos, zarpamos pues, hacia nuestro tour que arranca desde Santa Cruz:

LOS TÚNELES — DÍA UNO

En las Galápagos todo es exuberante y extraordinario e Isabela no se escapa. Solo imagina que navegando en plena alta mar te encuentras con una roca gigantesca incrustada en el medio de la nada, que sirve de isla donde reposan cientos de Piqueros, solo por citar un ejemplo.

Luego, el barco nos acerca a una orilla llena de túneles de lava que nos transportan a otro mundo. La sensación es la de estar en otro planeta, no solo por los túneles sino por la vegetación compuesta de cactus de diferentes tamaños y colores, y las montañas asomando a lo lejos aún. Una caminata ó descansar sobre la superficie de lava que hierve son las opciones, ó tomar las más increíbles fotografías en uno de los sitios más peculiares sobre la tierra.

Los Túneles – Isabela

VOLCÁN SIERRA NEGRA — DÍA DOS:

Volcán Sierra Negra - Isabela

Volcán Sierra Negra – Isabela

Caminar cinco horas alrededor de uno de los cráteres más anchos del mundo seguramente es una actividad que llama la atención de los más aventureros. Dieciséis kilómetros ida y vuelta que han valido la pena cada centímetro. No hemos recorrido todo el cráter pero sí lo suficiente para poder descender dentro de la caldera y caminar sobre la lava negra, testigo de la última erupción reportada en el 2005, y explorar además las otras tantas precipitaciones del volcán; y apreciar desde arriba el horizonte repleto de diferentes suelos de colores que el mar toca e interrumpe en algún punto. ¡Es verdad que estamos en una isla! los bordes de la misma son tan visibles, mientras el sol con sus treinta grados se siente en nuestras cabezas más fuerte de lo habitual.

Horas más tardes nos han llevado a visitar la Laguna de los Flamingos, aves que habitan solamente en cuatro islas del archipélago nada más: Floreana, Rabida y Santa Cruz, luego de haber hecho snorkel en Concha Perla y a ver la caída del sol en la playa principal de Puerto Villamil.

TINTORERAS — DÍA TRES:

En el fondo marino de Isabela, gracias a la transparencia de su mar y la blancura de su arena, divisar tan nítidas las estrellas de mar y la fosforescencia de sus especies es lo habitual. Los colores de los tantos peces y la variedad de corales que se avistan hacen que casi pierda de ver a un pingüino buceando velozmente a pocos metros de distancia.
También llamado Pájaro Bobo, este pequeño Pingüino de Galápagos, es una especia endémica de las islas. También hemos tenido la suerte de haberlo visto descansar en rocas muy cerca de Los Túneles un par de días atrás.

¿CONCLUSIÓN?

No importa lo que elijas hacer allí, de cualquier modo cada actividad será parte de ese otro mundo que estarás a punto de descubrir y, probablemente no habrás visto antes algo similar.
Lo importante es ir con la curiosidad y el corazón abiertos para dejarse sorprender como niños con lo que la naturaleza tiene para ofrecer.

Y bueno, las decisiones incorrectas, de todos modos, no existen.

Con cariño,
Mindi

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